En España se recogieron más de 100.000 toneladas de residuos textiles en 2019

El ‘Análisis de la recogida de la ropa usada en España’, realizado por el equipo de Residuos junto al equipo de INTEXTER de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), cifra en 108.292 toneladas los residuos textiles recogidos selectivamente durante el año 2019. Esta cantidad representa solo un 12,16% del total estimado de residuos textiles -890.000 toneladas- generados en ese mismo periodo. 

El estudio fue encargado por Moda re-, proyecto promovido por Cáritas para potenciar la recogida y preparación de la ropa usada para su reutilización y el reciclaje, que agrupa más de 40 actuaciones en toda España. Los datos recopilados se presentaron en la reciente edición del Conama 2020 por la responsable de Residuos, Susanna Casanovas, y la consultora técnica de Residuos, Maria Gibaja, junto con el director de Moda re-, Albert Alberich. 

Con la llegada de la fast fashion en los años 2000, la ropa se ha convertido en un producto de consumo masivo, y eso conlleva una gran producción de residuos textiles. La generación estimada de 890.000 toneladas en España en el 2019, representan de media unos 19 kilogramos de textiles consumidos por cada habitante. Mientras tanto, los objetivos nacionales y europeos en materia de residuos nos marcan unas metas muy ambiciosas para el año 2035 respecto al incremento de las operaciones de reutilización y de reciclaje de los residuos. 

“Hay fracciones como la textil que tienen un gran potencial (de reducción), particularmente en la preparación para reutilizarla como un nuevo recurso”, explica Susanna Casanovas. 

El análisis engloba los residuos textiles en dos grandes grupos: 

Preconsumo: residuos derivados de la producción o deadstock (piezas que no se llegan a vender)
Posconsumo: piezas que pueden ser reutilizadas porque todavía están en buenas condiciones, otros artículos de los cuales se reciclan materiales y las piezas rechazadas porque están contaminadas o en mal estado. 

 

¿Cuáles son los residuos textiles más abundantes? 

El instituto INTEXTER de la UPC analizó la composición de las fibras de una muestra de residuos textiles procedentes de contenedores situados en la vía pública. Para ello, tomaron una muestra de 500 kg de varios contenedores de ropa usada recolectada por la entidad Formació i Treball, perteneciendo a la cooperativa Moda re-, y se analizaron los porcentajes de producción por fibras textiles y de composición por categorías de pieza. Los resultados muestran el claro dominio de la fibra de algodón, con un 50%, seguida de la fibra de poliéster, con un 30% en la ropa reciclable. Por tanto, la estrategia de reciclaje de los residuos posconsumo de ropa -rechazada para su reutilización a causa de su mal estado- se debería centrar en la recuperación y/o reaprovechamiento del 80% de las fibras componentes, que son el algodón y el poliéster. 

 

Diferentes volúmenes de recogida 

El ‘Análisis de la recogida de la ropa usada en España’ ha mostrado también diferencias en el volumen de residuos textiles recogidos por Comunidades Autónomas. Lideran el ranking de la recogida separada del residuo textil, Euskadi con el 24,9% del total generado en la comunidad, Navarra con un 16,5%, y la Comunitat Valenciana con el 16% del total. En las últimas posiciones, con menor cantidad recuperada, están Extremadura y Castilla-La Mancha, con un 2,8% y un 9,1% del total, respectivamente.  

En relación con las cifras de habitantes, Euskadi tiene una media de residuos textiles recuperados de 4,72 kg por hab./año, mientras que en Extremadura la media es de 0,53 kg por hab./año. 

El sistema de recogida mayoritario es el de contenedores en vía pública, con un total de 19.548 unidades repartidos por todo el territorio nacional. 

El operador más importante es Cáritas/Moda re-, que gestiona un 41% del total de residuos textiles recogidos de manera selectiva, muy por encima de los siguientes operadores más relevantes, Humana y asociados a AERESS, que representan un 16% cada uno de ellos. 
 

La reutilización y su impacto 

En este estudio también se identificaron un total de 238 establecimientos especializados en la venta y/o donación de piezas recuperadas y preparadas para su reutilización por parte de un nuevo usuario. Aunque no hay bastante consenso sobre cómo contabilizar el ahorro de emisiones que comporta la reutilización, una valoración realizada por ECO-TLC (Francia) apunta al equivalente a 25 kg de CO₂ el ahorro en la reutilización de ropa usada.  Con la reutilización se ahorra la producción de una pieza nueva de las mismas características; y este ahorro se incrementa cuanto más se extienda la vida útil de la pieza reutilizada. 

La sensibilización de los consumidores catalizaría el replanteamiento global del sector hacia un modelo con menos productos a bajo precio, con menor peso de la fast fashion y en el que se prioricen los productos diseñados para durar. Estos cambios en el consumo, junto a la implantación de la responsabilidad ampliada de los productores, son los retos más decisivos en el futuro de la industria textil. 

 
Análisis de la recogida de la ropa usada en España

 

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