La producción de arroz y de musáceas (plátano, banano y dátiles) en Costa Rica son dos de los sectores productivos más importantes en el país y actualmente incluyen prácticas que trabajan de manera responsable con el medio ambiente. Bajo este panorama, el sector agrícola avanza con la formulación de Acciones Nacionalmente Apropiadas (NAMAs por sus siglas en inglés) para la mitigación de gases efecto invernadero (GEI) y apostando por una agricultura climáticamente inteligente. 

Estos dos sectores productivos de importancia para los costarricenses se suman a las acciones del Plan Nacional de Descarbonización 2018-2050 y a su implementación como soluciones basadas en la naturaleza y la agricultura climáticamente inteligente. Otras iniciativas anteriores en el sector agropecuario han reconocido a Costa Rica como pionera en el diseño y ejecución de las NAMAs. Este país elaboró la primera NAMA del café a nivel mundial y la NAMA ganadería. 

Las entidades firmantes del acuerdo conformado por el MAG (Ministerio de Agricultura y Ganadería) y el MINAE (Ministerio de Ambiente y Energía), en colaboración con el BID (Banco Interamericano de Desarrollo), han adelantado los insumos denominados “notas concepto” o “prediagnósticos”. Bajo estos elementos se han recopilado las experiencias pasadas que asientan la línea base de trabajo para el desarrollo de la NAMA arrocera y la NAMA bananera del país, las cuales empezarán este año. 

El termino NAMA se refiere a un conjunto de políticas y acciones que los países desarrollan como parte de su compromiso para reducir las emisiones de los GEI. Su ejecución implica la promoción de la innovación y el uso de tecnologías más limpias totalmente adaptadas al contexto actual y futuro de los sectores económicos y la realidad de los países. 

El equipo de instrumentos climáticos, junto a CATIE (Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza), tienen el encargo de formular las dos NAMAs. Para ello establecerán una línea base de emisiones GEI actuales de los sectores y realizarán proyecciones a 2050 en un escenario tendencial, sobre el cual se evaluarán las líneas prioritarias de mitigación estableciendo escenarios de emisiones alternativos. Las NAMAs también incluirán estructuras de gobernanza para su implementación y un sistema MRV (medición, reporte y verificación) para asegurar que las medidas implementadas contribuyan de manera efectiva y eficiente a la respuesta climática global. 

El objetivo final del proyecto será implementar un sistema productivo del sector del arroz y las musáceas que se comprometa con el cambio climático a partir de estrategias de:  

  • Aumento de la productividad de los cultivos para conseguir un mayor rendimiento y eficiencia de los cultivos.  
  • Uso más racional de los factores de producción.  
  • Mejoras en los sistemas de cultivo y producción que permitan una reducción en la emisión de GEI, considerando el potencial aumento del secuestro de carbono por un mejor manejo de las fincas.  
  • Fomento del fortalecimiento de la gobernanza del sector para una mejor coordinación y atención a los productores agropecuarios.