Ocho municipios de la región funcional de Chicamocha se han sumado al Pacto Global de Alcaldes por el Clima y la Energía

El pacto Global de alcaldes por el clima y la energía (GCoM), es una alianza entre ciudades y gobiernos locales a nivel mundial comprometidos voluntariamente con esfuerzos para mitigar el cambio climático. Hoy en día cuenta con más de 10.000 ciudades y alcaldes que ratifican el acuerdo por la reducción de emisiones de efecto invernadero, la identificación y adaptación a riesgos por el cambio climático y el acceso a energía limpia asequible.

Colombia a través de ICLEI, se suma a esta alianza a partir del evento de declaración del compromiso Nacional realizado el 28 de octubre del 2020. Entre los municipios comprometidos se encuentra la Región Funcional Territorial de Cambio Climático (RFTCC) del Chicamocha, con ocho de sus municipios (Beteitiva, Busbanzá, Corrales, Floresta, Gámeza, Mongua, Monguí y Tópaga).

El equipo de Cambio Climático dio apoyo en la elaboración del inventario del gases de efecto invernadero y en el plan de mitigación climática (PLAC), estableciendo la línea base para la elaboración de un plan de acción que trabaja en dos fases: la de mitigación y la de adaptación.

Los resultados apuntan a 35 propuestas de mejora que requieren de control y seguimiento para lograr un desarrollo eficiente energéticamente de la mano de una economía más sostenible y resiliente.

Los principales resultados obtenidos sentaron sus bases en documentos gubernamentales de planificación territorial como el PMGRD (Plan Municipal de Gestión del Riesgo de Desastres), planes municipales de desarrollo, o el portafolio de medidas de mitigación al cambio climático del departamento de Boyacá.

Se fortalecieron las alianzas en planificación política y territorial articulada a la región funcional de los ocho municipios y se formularon lineamientos para el PLAC de mitigación unificado de la RFTCC basado en cuatro ejes estratégicos: industria y turismo, desarrollo agropecuario, manejo y conservación de los ecosistemas y energía.

Los resultados apuntan a 35 propuestas de mejora que requieren de control y seguimiento para lograr un desarrollo eficiente energéticamente de la mano de una economía más sostenible y resiliente. Con ello se busca dar paso a la fase de adaptación en la RFTCC Chicamocha, reconociendo que es un proceso vivo y constante que requiere fortalecer las sinergias entre los municipios que lo conforman, comprender sus necesidades actuales y venideras, empoderar sus saberes tradicionales e incorporar tecnologías más eficientes energéticamente.

La transición se apoya además en elementos relevantes como la educación, la comunicación y la equidad de género para la gestión al cambio climático que se ha de implementar en todos los sectores y para todos los actores locales que conforman la región.