Un año más, Anthesis Lavola ha superado con éxito las auditorías de seguimiento de la ISO 9001, ISO 14001 e ISO 50001 que tiene certificadas. De esta manera mantiene el firme compromiso con la mejora continua tanto de la calidad como de la gestión ambiental y energética de la actividad y las instalaciones de la empresa, incluso en los momentos de incertidumbre vividos estos últimos meses.

2020 ha situado a todo el mundo en un contexto de grandes retos y oportunidades, tanto para las personas a nivel particular, como para las empresas y toda la sociedad en general. Pero, incluso en la situación actual, Anthesis Lavola no ha dudado de los valores propios y de la certeza que invertir en ser una empresa responsable es invertir en un futuro mejor.

La compañía es más consciente que nunca que los negocios deben ser promotores del cambio hacia un mundo más responsable. Por este motivo, se ha trabajado incansablemente por ser un ejemplo de empresa que pone en el centro del negocio a los clientes, construyendo relaciones positivas que se basan en la confianza y aportan un crecimiento positivo. También se han transformado y mejorado los procesos internos y las instalaciones con tal que sean ambientalmente correctas y energéticamente eficientes, protejan el medioambiente y minimicen el impacto sobre el cambio climático.

La primera certificación ISO de Anthesis Lavola se consiguió el año 2001, hace casi 20 años

En abril de 2001 (se cumplirán 20 años dentro de poco) se obtuvo por primera vez la certificación ISO para una norma de calidad. Desde ese momento se ha mantenido siempre el certificado, adecuando el sistema a las nuevas normas que se han ido publicando. Así mismo, la certificación para la ISO 14001 de calidad se obtuvo por primera vez el año 2004 y la certificación para la gestión energética el año 2008. De esta forma, se dispone de un sistema maduro y consolidado, demostrando que la apuesta de la empresa por la mejora continua viene de lejos y mira hacia el futuro.