Reporting y COVID

Artículo de Tatiana García Echeverry, consultora técnica de Sostenibilidad Corporativa

El 2020 ha sido un año marcado por la incertidumbre, las empresas han navegado en estos tiempos según sus propias capacidades, expectativas y experiencias, tratando de salir de la situación de la mejor manera posible. El COVID-19 ha afectado para bien o para mal a todos los sectores y a todas las regiones del mundo.

En tiempos de crisis, y en momentos de tensión e incertidumbre son las empresas que viven la sostenibilidad como parte de su estrategia las que suelen alcanzar mejores resultados (o por lo menos a eso le apostamos quienes nos dedicamos a esto).

Sin duda, ha sido un año que ha supuesto grandes retos para todos, un año que ha puesto a prueba la coherencia entre lo que hacen las empresas y lo que comunican. Es solo a través de los hechos que se demuestra lo que realmente somos. Por lo tanto, es momento de demostrar que lo que se ha comunicado durante años en los Informes de Sostenibilidad es una realidad.

Gracias a las distintas acciones puestas en marcha durante este tiempo de crisis, ha sido posible evidenciar las verdaderas prioridades de las empresas al momento de generar valor a la sociedad (o en este caso protegerlo). La pregunta para responder es: ¿existe coherencia entre la propuesta de valor de las empresas y lo que han hecho durante la crisis?

Las empresas han tenido que asumir una responsabilidad adicional con sus principales grupos de interés, y en especial con sus empleados. ¿Qué empresas lo han hecho mejor? ¿Existe entre ellas algún denominador común?  Las consecuencias de las acciones tomadas en los últimos meses tendrán una repercusión o un impacto que posiblemente durará años. ¿Como evaluar las actuaciones de las empresas? ¿a qué criterios darle mayor relevancia? ¿Cómo deberá comunicarse?

Estamos a tiempo de preguntarnos qué tipo de información deberá ser incluida en los reportes o memorias de sostenibilidad de 2020. ¿La información a incluir deberá compararse con lo alcanzado en los últimos años, o deberá también incluirse lo alcanzado frente a lo que la empresa tenía como objetivos iniciales para 2020?  No es lo mismo mantener al 100% de personal cuando los ingresos han sufrido una caída del 40 % que mantenerlos cuando los ingresos no se han visto afectados. Así como no es comparable reportar la huella de carbono en Alcance 3 cuando el transporte ha estado suspendido por varios meses. ¿Qué parámetros usaremos para reportar el cambio?

¿Será suficiente realizar un informe siguiendo los estándares GRI, SASB o similares, o deberá incorporarse un capítulo dedicado a reportar como sortearon el momento de crisis y cuáles son las expectativas para los próximos años? ¿Deberán las empresas comunicar si recurrieron a ERTE, si recibieron ayudas gubernamentales, o deberán reportar en específico la situación financiera en la que se encontraban antes de la pandemia?  ¿O deberán centrar su información en las acciones que tomaron para la protección de sus empleados y para mantener el margen de utilidad?  ¿Deberá reportarse si invirtieron en EPIS, y el monto destinado a esta inversión como porcentaje del gasto? ¿Deberá reportarse los ajustes en las políticas de desconexión digital o de promoción del teletrabajo? ¿Se deberá incluir información sobre si tuvieron bajas y como las gestionaron? ¿Qué iniciativas nuevas surgieron dentro de la organización para facilitar a sus empleados un ambiente de trabajo no solo seguro sino también saludable?

¿Podremos ver en los informes quien “corrió esa milla extra”? ¿Se verá compensando en el mercado ese esfuerzo realizado?

Más allá de informar los avances y retos en los temas materiales de las organizaciones, el reporte de este año marcado por la crisis deberá incluir información que permita conocer a los grupos de interés las principales acciones realizadas en aras de darle continuidad al negocio. Las empresas deberán reportar las principales decisiones llevadas a cabo en materia financiera, administrativa, comercial, y de gestión de las personas, entre otras, deberán comunicar las acciones realizadas para minimizar los impactos negativos de la crisis y continuar con la generación de valor a lo largo de su cadena.

Desde Anthesis Lavola podemos acompañar a las empresas en la elaboración del reporte o informe de sostenibilidad 2020 y en la definición de su estrategia de comunicación. Si quieres comunicar los principales avances a tus grupos de interés te acompañamos en la definición de la mejor estrategia para hacerlo.

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