Cómo la economía circular puede apoyar las cadenas de suministro a recuperarse después de la COVID-19

Explorando cómo la forma de pensar de la economía circular puede generar resiliencia en los materiales y cadenas de suministro de fabricación a medida que nos recuperamos después de la COVID-19.

La perturbación causada por la crisis de la COVID-19 ha creado desafíos imprevistos en las cadenas de suministro de materiales y fabricación, afectando de diferentes maneras a todos los sectores. Algunos se han enfrentado a desafíos en forma de una gran escasez de oferta, mientras que para otros la producción y el consumo han cesado por completo.

Además de los impactos en las operaciones comerciales a corto plazo, esta crisis puede que catalice cambios en las bases productivas de algunos sectores, como la automoción, la ropa y la tecnología. Esto significaría que hay la posibilidad que los cambios se mantengan en un futuro.

A pesar de la desaceleración del comercio, estos tiempos más tranquilos pueden ser una oportunidad para replantear y redefinir la estrategia de las empresas, no solo para abordar los desafíos operativos inmediatos, sino también para crear resiliencia frente un entorno futuro drásticamente alterado en los ámbitos social, ambiental y económico.

¿Cómo pueden los principios de la economía circular ayudar a crear resiliencia en los materiales y las cadenas de suministro de fabricación?

La pandemia ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de las empresas a las crisis naturales y ha ampliado la necesidad de replantear la forma cómo hacemos negocios y desarrollamos resiliencia. Esto es particularmente relevante porque los efectos del cambio climático, la degradación ambiental y la desigualdad se seguirán desarrollando durante la próxima década.

Todos los sectores de producción se enfrentarán desafíos operativos a medida que los países vuelvan a estar operativos en diferentes momentos. Y, como puede llevar años alcanzar un nuevo equilibrio, las empresas deberán ser dinámicas y atentas para gestionar estas condiciones de mercado a corto y largo plazo.

Mirando hacia el futuro, mejorar el rendimiento en sostenibilidad debería ser un factor clave para los clientes y para aumentar la competitividad en este nuevo mundo. Sobre todo teniendo en cuenta que las empresas saldrán en un mercado cambiado, con una recesión económica inminente, gastos de consumo limitados, hábitos de consumo alterados y noticias reorientadas hacia el cambio climático y la degradación ambiental. Así, mientras la perturbación causada por la pandemia ha presentado y seguirá presentando desafíos operativos, la implementación de principios y prácticas circulares ofrece la oportunidad de abordar estos problemas y crear valor.

Principios circulares

Algunas de las formas en las que la economía circular puede apoyar a las empresas durante este tiempo incluyen:

Exceso de existencias

El exceso de existencias no es un nuevo desafío para el sector de bienes de consumo, pero se ha agravado por la crisis de COVID-19, particularmente en situaciones en las que los contratos de producción se han cancelado a mitad de la entrega. Los principios de la economía circular se pueden aplicar para gestionar este exceso de existencias y pueden ayudar a desbloquear el valor de estos bienes identificando rutas alternativas al mercado:

  • Idealmente, el exceso de existencias se puede vender en su formato actual, ya sea a través de canales de venta tradicionales, alternativos o indirectos como, por ejemplo, mayoristas o sucursales. Esto último implica renunciar al control sobre el producto. Si esto no es posible, venderlo bajo una línea de productos diferente puede ser una opción para mantener el control.
  • Si la venta no es posible, puede ser posible reutilizar componentes. Para algunos tipos de productos, los componentes se pueden extraer y vender como repuestos para facilitar la reparación o la reutilización en generaciones posteriores de los productos. Por ejemplo, los discos duros están diseñados con algunos componentes que conservan la misma especificación durante varias generaciones, de manera que pueden recuperarse de las existencias no vendidas y utilizarse en la fabricación de la siguiente línea de productos.
  • Si no se pueden vender o reutilizar las existencias, observe cómo los materiales en los productos se pueden desempaquetar y separar para un reciclaje de alto valor, convirtiendo un gasto en valor.

Efectos a corto plazo en el abastecimiento de material reciclado

La crisis ha tenido un impacto significativo tanto en las cadenas de suministro de material nuevo y reciclado como en su disponibilidad. Esto puede dificultar la capacidad de los fabricantes para obtener los componentes reciclados necesarios para las especificaciones del producto y, por lo tanto, afectar al cumplimiento de los objetivos. Las estrategias deben abordar cómo satisfacer los déficits de materiales y cómo comunicar abiertamente a la sociedad cuáles son las intenciones a largo plazo respecto a los compromisos públicos firmados.

La escasez de material reciclado puede requerir un cambio a corto plazo hacia los formatos tradicionales de productos o materiales de embalaje. Si no hay rutas de suministro alternativas para el material, se deben desarrollar hojas de ruta para identificar los plazos para volver a usar material reciclado y plantear rutas potenciales, como materiales y diseños alternativos, que puedan ayudar a los fabricantes a cumplir con los objetivos a medio y largo plazo.

Anticipar los efectos de una recesión en las cadenas de suministro

Cualquier posible recesión después de la pandemia ejercerá una presión significativa sobre los márgenes de la cadena de suministro. En este entorno, una gran eficiencia de los recursos puede permitir a las empresas mantener márgenes, mientras que los modelos de negocio circular pioneros ayudarán a crear resiliencia en las empresas, siendo aún más necesarios durante la próxima década.

Si bien las encuestas de consumidores muestran que existe una disposición a pagar más por los bienes «más sostenibles», esto no siempre se refleja en los hábitos de consumo reales. En los últimos 10 años, los hogares se han enfrentado a una reducción de los ingresos para gastos voluntarios debido a la austeridad, la deuda, el aumento del coste de vida y el estancamiento del crecimiento salarial, que ha sido exacerbada aún más por la crisis causada por la COVID-19. La eficiencia de los recursos y los modelos de negocio circulares pueden ayudar a ahorrar costes (tanto para el negocio como para el consumidor) y conseguir beneficios en sostenibilidad, así como generar una mayor capacidad de resiliencia ante futuros impactos del mercado.

Comportamiento del consumidor en el mundo posterior al confinamiento

El distanciamiento social y los confinamientos probablemente persistirán a medida que los países incorporen y eliminen restricciones a corto plazo. Pero a largo plazo hay una serie de factores que pueden conducir a variaciones en el comportamiento del consumidor, como los cambios en los ingresos disponibles y la experiencia de la pandemia en sí.

Las siguientes tendencias pueden aprovecharse en el desarrollo de modelos de negocio circulares, proporcionando soluciones efectivas a problemas comerciales tanto a corto como a largo plazo.

  • Con la interrupción de las cadenas de suministro mundiales, puede que no sea posible adquirir bienes o componentes clave del extranjero. Esto puede conducir a un cambio hacia la compra o, incluso, la producción local, por ejemplo, a través de la impresión 3D.
  • A medida que las personas pasan más tiempo en casa, es probable que haya más voluntad de reparar o personalizar las posesiones. Rediseñar productos para facilitar la reparación o actualización en el hogar o en establecimientos locales o alentar la personalización mediante el bricolaje en casa también puede ayudar a desarrollar un vínculo entre el consumidor y los productos y las marcas, así como una conocimiento de abajo hacia arriba a través de las redes sociales. Esto puede impulsar la extensión de la vida útil de los productos y reducir la frecuencia con la que los consumidores reemplazan los productos mientras se generan ingresos a través de la venta de piezas para reparación.
  • La pandemia ha impulsado aún más el cambio hacia los servicios digitales, convirtiéndose en la nueva normalidad, especialmente para las personas y organizaciones que antes eran reacias a adoptarlos.
  • Hay indicios de que los modelos de recogida y rellenado de botellas en la puerta de casa pueden volver a estar de moda, particularmente con el crecimiento de los servicios de entrega a domicilio. Algunos organismos de la industria y del tercer sector, como la Fundación Ellen MacArthur, están interesados ​​en impulsar los modelos de recarga de bienes de consumo, con el objetivo principal de reducir el embalaje excesivo.

Desarrollo de competencias e identificación de oportunidades para ahorros operativos

Siguiendo los temas descritos anteriormente, la capacitación y la participación del personal en temas como la eficiencia de los recursos, la circularidad y las colaboraciones en la cadena de suministro ayudarán a desarrollar las competencias internas, la resiliencia y a identificar oportunidades de ahorro de costes.

Avanzando

A pesar de los desafíos y la perturbación provocados por la pandemia, existen oportunidades para que las empresas realicen cambios y desarrollen resiliencia a largo plazo, incluso cuando entramos en un período de incertidumbre.

En los últimos años, la economía circular se ha convertido en un concepto general y ha recibido un respaldo significativo a nivel normativo. Las condiciones actuales deberían ayudar a que la circularidad y los modelos comerciales circulares ganen terreno más fácilmente a medida que crece el imperativo de conservar el valor del producto y el material a lo largo de su ciclo de vida. La sostenibilidad ha seguido siendo un punto principal para las empresas a pesar de la pandemia y, al igual que con la crisis climática, las organizaciones que abracen los cambios y desafíos, que innoven y que establezcan objetivos ambiciosos en torno a la circularidad serán las que emerjan como líderes durante la década decisiva.

Para más información: Berta Mota, responsable de Economía circular

(berta.mota@anthesisgroup.com)


Noticia traducida y adaptada de la web de Anthesis.
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