En la naturaleza hay la preservación del mundo

El Día del Medio Ambiente destacamos la frase “En la naturaleza hay la preservación del mundo”, del escritor y filósofo Henry David Thoreau. Una frase que muestra la importancia que tenía la naturaleza en su vida y obra y que se ve reflejada en “Walden”, su libro más conocido. En él, Thoreau resume las reflexiones que hizo durante el aislamiento voluntario de dos años en una cabaña cerca del lago Walden, que da nombre al libro.

Fue fuertemente influenciado por Ralph Waldo Emerson, siendo los dos grandes exponentes del Trascendentalismo, una corriente literaria y filosófica donde la naturaleza tiene un papel importante, sobre todo a nivel espiritual, ya que es la vía para entender la realidad. La relación entre los dos era muy buena y Thoreau veía a Emerson como un maestro. De hecho, la cabaña del lago Walden se encontraba en un terreno propiedad de Emerson.

Thoreau se puede considerar uno de los primeros conservacionistas y defensores del ecologismo de los Estados Unidos, puesto que consideraba que los recursos naturales se tenían que preservar.

Aun así, creía en el equilibrio entre la vida salvaje y la civilización, en un punto intermedio que permita a la sociedad sobrevivir, a la vez que se mantiene la naturaleza en un estado adecuado.

En este sentido consideraba que la naturaleza tiene un valor intrínseco y, al mismo tiempo, se encuentra en el centro de nuestra economía y de nuestro bienestar. Este pensamiento encaja perfectamente con la filosofía del ecologismo y el conservacionismo y con los conocimientos científicos vinculados a los ecosistemas y las relaciones entre especies. Todos los seres estamos relacionados de diferentes maneras y nuestras acciones afectan de una forma u otra.

Actualmente vivimos en un momento donde vemos las consecuencias de las actuaciones que hemos realizado sobre el planeta y los abusos que hemos causado. Desde el cambio climático a la desaparición de la biodiversidad, pasando por la emergencia de nuevas enfermedades como la actual pandemia de coronavirus.

Por este motivo, la filosofía de vida y la forma de entender la naturaleza que tenía Henry David Thoreau sigue vigente, quizá más que nunca. Debemos tener claro que el ser humano depende de la naturaleza y que está en nuestras manos decidir si la queremos cuidar o la queremos destruir. Si la cuidamos, la naturaleza nos cuidará; si la destruimos, también nos destruiremos a nosotros mismos. La elección es nuestra y marcará nuestro presente y futuro.

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