Pasamos el 90% de nuestro tiempo dentro de los edificios. Este hecho hace imprescindible que éstos sean confortables y saludables, pero en el contexto actual de crisis sanitaria todavía se hace más evidente lo importante que es poder garantizar un entorno físico y psicológicamente saludable para las personas.

¿Qué podemos hacer para que los edificios sean saludables y garantizar la máxima seguridad de las personas que trabajan o viven en ellos?

La certificación de edificios saludables está emergiendo como una tendencia muy interesante, tanto en el sector inmobiliario como en el marco de las estrategias de responsabilidad social corporativa para conseguir espacios donde el bienestar y el confort de las persones sea el principal objetivo.

La certificación WELL es un sistema de evaluación de edificios que se centra en la salud y bienestar de las personas. Se trata de una certificación de edificios de carácter voluntario basada en las mejores prácticas de diseño y construcción con evidencias basadas en investigaciones médicas y científicas.

El sistema permite identificar, medir, verificar y monitorizar los aspectos de los edificios que impactan en la salud y bienestar de las personas.

Los conceptos de diseño que tiene en cuenta los siguientes:

  • AIRE: Alto nivel de calidad de aire interior mediante estrategias de eliminación de la contaminación, estrategias de diseño activo y pasivo y estrategias operacionales.
  • AGUA: Garantizar una buena calidad del agua.
  • ILUMINACIÓN: Diseño de sistemas de iluminación natural y artificial que mejoren el confort.
  • MOVIMIENTO: Fomentar la actividad física (ergonomía, las circulaciones espacios dedicados al ejercicio).
  • RUIDO: Incidir en el aislamiento de la envolvente para un mejor confort frente al ruido.
  • ALIMENTACIÓN: Fomentar la alimentación saludable.
  • CONFORT TÉRMICO: Diseñar un buen sistema de climatización para conseguir el confort para la mayoría de los usuarios (control de temperatura, humedad, etc.)
  • MATERIALES: Reducir la exposición de las personas a materiales contaminantes.
  • MENTE: Apoyar a la salud emocional mediante la biofília.

Se aplica a edificios nuevos y existentes, incluyendo oficinas, espacios comerciales, edificios residenciales, centros educativos y restaurantes.

Dispone de un sistema de evaluación a través de puntuación de criterios que otorga 3 niveles de certificación:

Un proyecto certificado WELL aporta beneficios para la salud, el bienestar y confort de los ocupantes del edificio.

La incorporación de las estrategias WELL también reporta ahorro y un significativo retorno de la inversión para el propietario y el usuario del edificio. Un edificio WELL tiene un impacto positivo en el valor del edificio y las tasas de arrendamiento.

Según los datos disponibles de International WELL Building Institute (IWBI), hay 295 proyectos certificados en el mundo, 11 de ellos en España.

WELL colabora juntamente con LEED y BREEAM y se alinean para garantizar que los edificios preservan la energía y los recursos para un futuro más sostenible y saludable. Las sinergias existentes en ambas certificaciones permiten que se pueda trabajar con ambos estándares para tener un impacto mayor. Debido a que las certificaciones presentan requerimientos equivalentes o alineados, se puede obtener la doble certificación optimizando esfuerzos.

Frente a la gravedad de la situación en la que nos encontramos debido a COVID-19, la certificación WELL puede repercutir en disponer de mejores edificios para la salud y bienestar de las personas.

Actualmente, el IWBI está evaluando la manera en que el estándar WELL puede reforzarse aún más para continuar apoyando la prevención y preparación, resistencia y recuperación en este momento de pandemia y en el futuro.

Para más información:

En Anthesis Lavola somos expertos en edificios saludables y sostenibles y estaremos encantados de ayudaros a desarrollar vuestro proyecto, contactanos:

Cristina Bayés, responsable de Energía.
cristina.bayes@anthesisgroup.com

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