¿Por qué es importante conocer los riesgos ambientales de mi empresa?

(y lo continuará siendo durante y después de la crisis COVID-19)

Artículo de Joana Capote Soares, Transaction & Finance Services Iberia Director
joana.soares@anthesisgroup.com

El mercado está en constante movimiento, adaptación y evolución requiriendo que los tejidos empresariales busquen en el mercado herramientas para acompañar estos procesos. Estos procesos, ya normalizados, se han visto altamente afectados en los últimos dos meses y han requerido una adaptación extrema por parte de la sociedad en general.

La gran cuestión que surge actualmente es cómo se va a impulsar la transformación ‘en un entorno económico mundial incierto’. En las últimas semanas, los medios se llenan de noticias sobre el avance del COVID-19 en el mundo y como los mercados se ven afectados. A 30 de marzo, EY publicaba un informe que buscaba contestar por anticipado a la gran pregunta de estos tiempos: ¿Cómo encontrar claridad en medio de la crisis del COVID-19? El mismo informe, revelaba que más de la mitad (cerca 56%) de los ejecutivos a nivel mundial están optando por transformarse a través de una transacción y se plantean una adquisición en los próximos 12 meses, según encuesta del Barómetro de Confianza del Capital de más de 2.900 ejecutivos de juntas directivas a nivel mundial.

Como es sabido, la compra de una empresa por parte de otra (adquisición) o la unión de dos empresas, dando lugar a otra mayor, constituyen dos de las maneras más recurrentes en la actualidad para ganar dimensión y competitividad. Sin embargo, en un momento en el que todos estamos revaluando nuestra forma de pensar, actuar, trabajar e incluso convivir dentro de 4 paredes, parece importante identificar, analizar y evaluar los riesgos a que estos procesos están sujetos.

En el contexto empresarial esta evaluación de riesgos considera temas: operacionales, financieros, legales (incluyendo aspectos laborales), de seguridad y salud y sin lugar a duda los riesgos medioambientales.

Por primera vez en diez años de la encuesta del Fórum mundial económico (2020 Global Risks Report), los cinco principales riesgos globales en términos de probabilidad son todos ambientales.

Las malas prácticas o el pobre cumplimiento ambiental se prolongan en el tiempo y se “heredan” o transfieren (entre propietarios, comisiones ejecutivas o direcciones).  Este hecho puede reflejarse en costes añadidos a futuro y responsabilidades legales que tendrán que ser asumidas.

Los riesgos ambientales de una empresa, si no son conocidos (identificados), analizados y mitigados pueden dar origen a pasivos ambientales. Por pasivo ambiental se entiende ‘la suma de los daños no compensados producidos por una empresa al medio ambiente a lo largo de su historia, en su actividad normal o en caso de accidente (ICONOS 123, Russi & Martinez-Alier, 2002)’.

Algunos ejemplos mediáticos a nivel nacional, europeo o mundial han sido ampliamente discutidos e inclusos llevados a salas de cine en todo el mundo, como la galardonada película Erin Brockovich (EE.UU., 2002) que relata hechos reales de contaminación, por cromo hexavalente, de reservas de aguas subterránea de una población californiana, durante décadas por una empresa de suministro de energía. Dicha contaminación, ha     provocado numerosos casos de salud pública, pérdida de biodiversidad y ha culminado en 333 millones de dólares en indemnizaciones.

En conclusión, la no evaluación de riesgos y el desconocimiento de posibles pasivos ambientales en las actividades empresariales, pueden resultar en pérdidas económicas importantes, daños reputacionales de la entidad gestora y de sus profesionales, litigios o acusaciones de delitos ecológicos y perdida de confianza de terceros o inversores perjudicando posibles transacciones o procesos de financiación.

Una evaluación racional de las características ambientales de una empresa, basada en criterios científicos y objetivos, es esencial para proteger a la entidad gestora y a sus profesionales, y para maximizar el valor de ésta en procesos transaccionales. Más que nunca la transparencia y el acceso a información será la base hacia una transición ecológica y una economía sostenible.

Desde Anthesis Lavola trabajamos cada día para apoyar nuestros clientes a diseñar estrategias para la evaluación de riesgos ambientales en auditorías de cumplimiento legal, auditorías Due Diligence, estrategias ambientales, sociales y de gobernanza corporativa (ESG) definiendo direcciones optimizadas para su gestión y en la consecución de sus objetivos.

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