COVID-19: Cómo pueden ser útiles los excedentes de alimentos almacenados

A medida que el COVID-19 ha barrido el mundo, las compras de pánico y los estantes vacíos de los supermercados han suscitado preocupación sobre la disponibilidad de productos de primera necesidad incluso mientras las entidades sociales de distribución de alimentos han experimentado un fuerte aumento de la demanda.

Sin embargo, con el cierre de bares y establecimientos de restauración y hostelería, las existencias no utilizadas de estos establecimientos han constituido una oportunidad para donar estos excedentes a las entidades sociales.

 

El pánico en las compras afecta a los bancos de alimentos

Durante las últimas semanas, el temor y la realidad en la interrupción de las cadenas de suministro de los supermercados, la declaración del estado de alarma y obligado confinamiento de la población y cierre de bares y restaurantes ha provocado el pánico en las compras.

Este cambio en las pautas de compra ha afectado gravemente a los bancos de alimentos, que han recibido menos donaciones ya que los compradores han optado por acumular sus propios suministros domésticos. Además, en los supermercados había menos variedad de alimentos disponibles, lo que reduce la cantidad de alimentos que se pueden comprar para ser donados.

 

Las entidades sociales de distribución de alimentos se enfrentan a la tormenta perfecta

Al mismo tiempo que han disminuido las donaciones, estas entidades han experimentado un fuerte aumento de la demanda lo que ha tensionado sus recursos.

Esto tiene múltiples causas:

  • Dificultades financieras: muchas personas se encuentran ante la pérdida o reducción de ingresos por la pérdida de empleos, la reducción de ingresos, el confinamiento o la enfermedad.
  • Pagos aplazados: Además, los nuevos solicitantes de prestaciones se enfrentan a esperas más largas para recibir su primer pago, lo que crea dificultades económicas adicionales.
  • Menos voluntarios: Al igual que otras organizaciones benéficas, las entidades distribuidoras de alimentos se han visto limitadas por el número y la disponibilidad de sus voluntarios. Durante toda esta pandemia además de hacer frente al aumento de la demanda, el número de voluntarios ha disminuido debido al confinamiento, particularmente acentuado por el hecho que muchos de los voluntarios son de edad avanzada y pertenecen a grupo de riesgo.

 

¿Es la solución salvar el excedente de alimentos almacenados?

El 14 de marzo, el gobierno de España declaró el estado de alarma para frenar la propagación del COVID-19, lo que implicó el cierre de bares, restaurantes y locales de ocio.

Estos cierres repentinos trajeron consigo el problema de los excedentes de alimentos que quedaron en los puntos de venta. Parte de los artículos con vida útil corta tuvieron que ser recogidos como residuos. Sin embargo, los artículos de mayor vida útil ofrecieron la oportunidad de aumentar las donaciones a las entidades de distribución de alimentos. Pero ¿cómo debe funcionar la cadena de donación de alimentos en estos momentos críticos?

  • La infraestructura y la logística deben seguir en marcha. El transporte de alimentos desde los grandes centros a sus almacenes de distribución facilita a las entidades sociales la recogida de los excedentes, en detrimento de la recogida desde múltiples puntos de venta individuales.
  • Las empresas alimentarias deben hacer donaciones específicas dirigidas a las entidades de distribución de alimentos. Esto evita el suministro excesivo de alimentos y compensa la ayuda limitada que pueden proporcionar los voluntarios en estos momentos.
  • Apoyo por parte de los minoristas. Ofrecen tanto dinero como donaciones para asegurar el apoyo a las entidades sociales.

La pandemia del COVID-19 ha puesto de relieve la importancia de disponer de un sistema de redistribución de alimentos flexible y comunicativo, lo que permite adaptarse a la potencial interrupción de las cadenas de suministro. Las plataformas de comunicación compartida en tiempo real son instrumentos que permiten conectar a los donantes de alimentos con todas las entidades receptoras y, por tanto, también ajustar la oferta a la demanda.

Noticia traducida y adaptada de la web de Anthesis.
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