La nueva Ley catalana quiere reducir las pérdidas y el despilfarro a la mitad hasta 2030

El Parlament de Cataluña aprobó el pasado 4 de marzo de 2020 la nueva ley catalana de prevención de pérdidas y despilfarro alimentario con un consenso del 100 %. Este consenso es tan contundente como la ambición de la ley, que comprende todas las etapas de la cadena alimentaria, con una visión transversal y multi-actor, y prioriza la prevención en origen respecto a la redistribución de excedentes, a diferencia de las leyes en Francia e Italia. En un año las regulaciones pertinentes serán aprobadas para ser desarrolladas.

La nueva ley genera una oportunidad alentadora para todos los grupos de interés y agentes de la cadena alimentaria. Anthesis Lavola puede trabajar directamente con vosotros para conseguir que la lucha contra las pérdidas y el despilfarro alimentario suponga un beneficio tanto para vuestra actividad como para el medio ambiente, aprovechando al máximo nuestra amplia experiencia en economía circular y eficiencia de los recursos.

Fuente: “Guía para la implantación de un Plan de prevención y reducción de las pérdidas y el despilfarro alimentario a las empresas agroalimentarias” (2020), Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Generalitat de Cataluña.

OBJETIVO

El principal objetivo de esta ley es conseguir el cumplimiento del ODS 12.3: reducir las pérdidas y el despilfarro alimentario en un 50 % en el 2030. A nivel mundial, la FAO estima que un tercio de los alimentos producidos acaban convirtiéndose en residuo cada año. En Cataluña, aunque no se tienen datos sobre la magnitud total de esta cifra, ya se sabe que, desde la etapa de distribución al detalle hasta los consumidores, el volumen anual de este residuo es de 262.771 toneladas. Con la ley aprobada se pretende cuantificar este dato de forma concreta.

 


OBLIGACIONES

El texto final de la ley ha entrado en vigor a partir del 12 de marzo de 2020. Aunque se especifican los deberes que cada agente de la cadena alimentaria debe cumplir obligatoriamente, el Govern tendrá hasta un año para desplegar las regulaciones específicas para aplicar efectivamente esta ley. A continuación, se mencionan algunas de las acciones que serán obligatorias en un año:

  • Productores y fabricantes: integrar los principios de reducción de pérdidas y despilfarro alimentario a la estrategia de Responsabilidad Social Corporativa.
  • Almacenamiento y distribución: posicionar la marca con responsabilidad social y ambiental a través de acciones para reducir las pérdidas y el despilfarro alimentario e informar a los consumidores sobre hábitos de consumo responsables, así como cerrar acuerdos con proveedores y otras empresas para cumplir la priorización de las acciones de prevención.
  • Hoteles y restauración:
    • Separar la recogida de los residuos orgánicos, detectar aquellos recursos que se podrían aprovechar y promover el consumo de productos de temporada y de proximidad.
    • Implementar programas educativos para entidades que operan cáterin y comedores escolares.
    • Facilitar que los consumidores se lleven la comida sobrante sin coste adicional.
  • Administración pública: integrar nuevas cláusulas en los contratos y concursos públicos para prevenir el despilfarro y las pérdidas alimentarias; recoger datos de generación y prevención de despilfarro y pérdidas alimentarias, y elaborar un Plan Estratégico Catalán.

La siguiente priorización de acciones se aplicará como obligación para todos los agentes de la cadena: prevención del residuo, destino para consumo humano, alimentación animal, valorización material (usos industriales), valorización material (compostaje), valorización energética (biogás), otras valorizaciones energéticas y eliminación. Aparte, se establecen un conjunto de obligaciones comunes para todos los agentes excepto las microempresas[1]:

Elaborar un PLAN ESTRATÉGICO de prevención y reducción de pérdidas y despilfarro alimentario.

MEDIR e INFORMAR, anualmente, los indicadores de seguimiento.

CUANTIFICAR la donación de alimentos para consumo humano o alimentación animal.


¿Cuáles son los 10 principios para implementar un Plan Estratégico de prevención de pérdidas y despilfarro alimentario?

  1. Definir los objetivos estratégicos del plan.
  2. Designar un equipo de trabajo y/o persona responsable.
  3. Describir los flujos del proceso de producción.
  4. Cuantificar las pérdidas y despilfarro alimentario a través de una serie de indicadores (huella de carbono, huella hídrica, etc).
  5. Analizar las causas y definir las acciones de prevención y reducción.
  6. Identificar puntos críticos y definir las medidas correctivas.
  7. Formar al personal.
  8. Desarrollar un sistema de monitorización, documentación y registro.
  9. Comunicar los resultados conseguidos.
  10. Verificar y actualizar el plan.

Si queréis activar esta transición hacia la lucha contra las pérdidas y el despilfarro alimentario y, a la vez, reforzar los aspectos competitivos relacionados con la implantación de esta ley, podéis contactar con nuestras expertas Susanna Casanovas (Susana.casanovas@anthesisgroup.com) y Berta Mota (berta.mota@anthesisgroup.com).

[1] Con menos de 10 empleados/as y con un balance anual no superior a 2 millones de euros
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