El Ayuntamiento de Barcelona quiere ser una ciudad neutra en emisiones en 2050 y, como primer paso para conseguirlo, se ha propuesto que las emisiones de gases de efecto invernadero disminuyan, como mínimo, un 45 % de aquí a 2030. Este valor, primer objetivo del Plan Clima 2018-2030, se alinea con el marcado por la ley catalana y va más allá de lo que estipulan los compromisos que ha suscrito el Ayuntamiento.

El segundo objetivo del Plan Clima es mejorar la resiliencia y la adaptación de Barcelona al cambio climático. Para conseguirlo, entre otras medidas, quiere incrementar la superficie de verde urbano en 1,6 km2 por habitante (lo que equivale a poner más de 26 Camp Nous de nueva zona verde en la ciudad) y quiere llegar a los 100 litros de consumo de agua por habitante al día.

Pero más allá del Plan Clima, hace años que Barcelona trabaja para combatir y dar respuesta a los efectos del cambio climático. Son muchos los proyectos, las políticas y los planes de ciudad que han arrancado y que tienen incidencia con este objetivo. Por esto, se hacía imprescindible empezar por una diagnosis cuidadosa que permitiese identificar bien todas aquellas medidas de gobierno y planes estratégicos que el Ayuntamiento ya disponía y que necesitaba articular en el marco de una estrategia climática municipal.

Un plan que no parte de cero

Fruto de esta necesidad, Lavola realizó un trabajo de identificación y de análisis de las iniciativas, planes y estrategias municipales que contribuían a alguno de los cuatro ejes del Plan Clima: mitigación de las emisiones, adaptación y resiliencia climática, justicia climática e impulso a la acción ciudadana.

Esta diagnosis partió de la realización de talleres con representantes de las diferentes áreas y entes municipales y de más de una docena de entrevistas con personas clave dentro de la organización. Como resultado de este trabajo se identificaron más de 30 medidas de gobierno y planes estratégicos relacionados con el cambio climático, cada una de las cuales se relacionó con los ejes del Plan Clima, y se elaboraron documentos sectoriales de diagnóstico para nueve áreas clave: movilidad y calidad del aire, verde y biodiversidad, energía, modelo de ciudad, agua, salud, modelo económico y social, gobernanza y sistema alimentario.

Vulnerabilidades para cada distrito

Como documento complementario del Plan, se ha realizado un análisis de las vulnerabilidades a diferentes factores para cada distrito, con el objetivo de mostrar qué cambios causará el cambio climático en la ciudad y cómo afectará a cada uno. Este análisis, realizado por el equipo de cambio climático, permite definir un conjunto de recomendaciones específicas para cada distrito, en función de sus principales vulnerabilidades.

Un plan premiado a nivel internacional

El Plan Clima de Barcelona ha sido premiado como la mejor iniciativa de las grandes ciudades europeas otorgado por el Pacto de Alcaldes y Alcaldesas por el Clima y la Energía. Esta es una iniciativa mundial de ciudades para la acción local en clima y energía que agrupa más de 7000 autoridades locales y 51 regiones. Barcelona ha recibido el premio “Ciudades del Pacto destacadas” (Covenant cities in the Spotlight) en la categoría de grandes ciudades.

Se valora el Plan Clima de Barcelona por la integridad y la eficacia del proceso, la importancia de hacer un enfoque general y transversal que integre mitigación, adaptación, justicia climática y que sea de implementación intergeneracional.