El impacto de la movilidad laboral y el papel de los planes de desplazamiento de empresa

 

Artículo de Nacho Guilera, responsable de Ciudad y Territorio y Xevi Codina, responsable de proyectos de movilidad

 

Los desplazamientos que se hacen diariamente para ir y volver del trabajo o el lugar de estudio tienen un impacto notable en nuestro día a día. En este artículo mostramos cuál es este impacto y qué se está haciendo para minimizarlo.

En el ámbito del Sistema Tarifario Integrado de Barcelona se producen, en un día laborable, alrededor de 16 millones de desplazamientos. De estos, unos 3,3 millones (un 20,8 %) son desplazamientos ocupacionales (para ir al trabajo o al lugar de estudio), a los que hay que añadir un 15 % más, aproximadamente, que corresponden a desplazamientos directos de regreso a casa. Estamos hablando de que cada día se generan en el entorno metropolitano unos 5,7 millones de desplazamientos motivados por la necesidad de ir al trabajo o al lugar de estudio.[1]

Hay que tener en cuenta, además, que estos desplazamientos se concentran en unas horas puntuales del día, hecho que tiene una incidencia relevante en las pautas de uso de las redes de transporte, tanto las públicas como las privadas. De todos ellos, alrededor de un 50 % se realizan en vehículo privado motorizado, con un elevado grado de ineficiencia, porque en casi 9 de cada 10 vehículos hay un solo ocupante. Este hecho implica, en ciertos puntos, problemas de congestión e intensidad de tráfico que derivan, entre otros, en importantes incidencias sobre la calidad del aire y, en consecuencia, sobre la salud de las personas.

Cada día se generan en el entorno metropolitano unos 5,7 millones de desplazamientos motivados por la necesidad de ir al trabajo o lugar de estudio.

Actuar en la mejora de las pautas de movilidad en estos desplazamientos es, sin duda, un elemento vital para la mejora ambiental de nuestros entornos urbanos y nuestra calidad del aire. Esta mejora se tiene que basar en dos grandes pilares básicos: la mejora de las redes y servicios de transporte público y no motorizado, y en la incentivación desde las empresas y centros de trabajo y estudio de políticas para la mejora de la movilidad de sus trabajadores y trabajadoras.

A nivel de redes públicas, a la necesaria mejora de los servicios e infraestructuras, hay que añadir la necesidad de tener en cuenta otros elementos relevantes para una mejor planificación y gestión de la movilidad:

  • Importancia de entender la movilidad como un servicio (Mobility as a Service – MaaS), hecho por lo que son clave elementos como la facilitación de la intermodalidad entre distintos modelos de transporte (tanto públicos como personales).
  • Apostar por la comodidad y eficiencia de los desplazamientos para competir en términos de eficiencia y tiempo con el vehículo privado. Aparte de mejoras en los servicios (frecuencia, puntualidad, etc), hay que tener en cuenta otros elementos vinculados a la comodidad del desplazamiento (información en línea, señalización, conectividad digital, etc).
  • Incidir en elementos que supongan una ventaja competitiva del vehículo privado respecto a los medios públicos, como el aparcamiento en destino.

Respecte al segundo pilar, las empresas o centros de trabajo o estudio tienen un papel destacado para incidir en las pautas de movilidad de sus trabajadores, trabajadoras y visitantes. En este sentido resulta relevante incentivar la realización de Planes de Desplazamiento de Empresa (PDE a partir de ahora). Este documento, obligatorio en algunos casos, tiene como objetivo una racionalización de los desplazamientos de trabajadores y trabajadoras con tal de reducir el uso del vehículo privado, haciendo énfasis, por tanto, en la mejora ambiental de estos movimientos.

En casi 9 de cada 10 vehículos hay un solo ocupante.

Los PDE parten de un detallado análisis de la movilidad existente, por lo cual resulta clave la participación del conjunto de trabajadores y trabajadoras. Gracias a esto se conocen sus pautas de movilidad y se identifican otros elementos más subjetivos que motivan estas pautas. Con esta diagnosis, y teniendo en cuenta las redes de servicios existentes en su entorno, es posible prever un conjunto de actuaciones que permitirán una mejora de la movilidad de los trabajadores y trabajadoras.

  • Minimización de las necesidades de desplazamientos: fomento del teletrabajo y los horarios flexibles, inventivo y facilitación de reuniones por medios telemáticos, apuesta por la conciliación de la vida familiar y laboral.
  • Fomento del acceso no motorizado al centro de trabajo: previsión de infraestructuras necesarias (aparcamientos para bicicletas y otros elementos de movilidad personal, duchas, taquillas…), incentivos de tipo económico o elementos informativos.
  • Favorecer el acceso en transporte colectivo: incentivo con bonificación de títulos de transporte, localización de los centros de trabajo en puntos bien conectados.
  • Incrementar la eficiencia de los desplazamientos en vehículo privado: en caso de que no sea posible apostar por otros medios de transporte será necesario prever elementos que mejoren la eficiencia de los desplazamientos, como el fomento del coche compartido, promover el uso de vehículos eléctricos o eficientes desde el punto de vista ambiental o regular el aparcamiento para favorecer las iniciativas de eficiencia.
  • Ambientalizar las flotas propias, apostando por vehículos con bajo impacto ambiental.
  • Fomento de la comunicación y sensibilización: uso de los canales internos de la empresa para informar y sensibilizar respecto al impacto que la movilidad en vehículo privado tiene sobre los entornos urbanos.

Estas medidas, que pueden ser estandarizables a cualquier tipo de organización, deben ser necesariamente complementadas con otras medidas innovadoras y adaptadas a la realidad de cada centro de trabajo. En este sentido, la imaginación y la innovación en este campo se convierten en un elemento que puede ser incentivado y potenciado desde la administración pública, a partir de la previsión de elementos de fomento a la realización e implementación de estos planes.

La mejora de las pautas de movilidad es un elemente vital para la mejora ambiental de nuestros entornos urbanos y nuestra calidad del aire.

Actuar, por tanto, sobre los desplazamientos que la ciudadanía hace diariamente para acceder a su lugar de trabajo o estudio tiene una relevancia muy elevada para la mejora de la movilidad en nuestro entorno urbano. Esta mejora tiene que partir de las necesidades de los trabajadores y trabajadoras y conseguir que los desplazamientos más eficientes desde el punto de vista ambiental sean, a la vez, lo más competitivos y eficientes posibles, apostando por su comodidad y fiabilidad.

El trabajo compartido y colaborativo entre los agentes públicos y los centros de trabajo se convierte en un elemento a potenciar con tal de mejorar y coordinar las políticas y actuaciones que tienen que permitir este cambio progresivo en las pautas de movilidad laboral y repercutir en una mejora ambiental de todo el sistema y, en último lugar, en la mejora de las condiciones ambientales y de salud de la ciudadanía.

[1] Datos provenientes de la Encuesta de Movilidad en día Laborable, EMEF 2016
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