Barcelona quiere caminar decididamente hacia la soberanía energética, una iniciativa pública nacida de la voluntad de combatir la pobreza energética a través de la promoción y el incremento de la autogeneración y el autoconsumo de energía renovable.

Con la transición hacia la soberanía energética la ciudadanía pasa a situarse en el centro de la política energética y la energía se convierte en una cuestión estructural en el Ayuntamiento, situando los temas energéticos en una posición central y estratégica. Para ello se creará una comercializadora pública que realizará diversas funciones relacionadas con el análisis de los hábitos de consumo, el fomento de buenas prácticas para incrementar el ahorro energético, el impulso de la generación de energía renovable y local, la gestión de la producción de energía y la difusión de mensajes y conceptos para incrementar la cultura energética de la ciudadanía.

Para conocer con más profundidad los hábitos y percepciones de los ciudadanos de Barcelona respecto la energía y asegurar el éxito de la transición, se ha iniciado un estudio de mercado que consta de una primera parte, cualitativa, en la que se han realizado entrevistas etnográficas y una segunda parte, cuantitativa, en la que se entrevistará a 600 personas. En esta etapa, y en otras del proceso, el Ayuntamiento cuenta con el acompañamiento de Lavola.